En primer lugar me gustaría agradecer a los que dejaron sus riñones en el camino para cosechar los ¡6 kilos! nada menos de patatas que he llevado a casa hoy. Habéis hecho un trabajo tan bueno que espero que Fernando y Renato os dejen terminar la cosecha la semana que viene.
También quiero agradecer a Elena la gentileza de cogerme la guadaña nada más empezar mis 15 minutos de fama. Me has ahorrado un dolor de espalda asegurado. Las mujeres desde luego hoy han ganado la medalla en la especialidad de Grim Reaper. Parecía que ni Sonia ni Elena ni Beatríz querían dejarla para asistir a la charla sobre esquejes.
Al llegar hoy he encontrado a Fernando y Renato ya trabajando en la huerta. Me puse con Fernando a limpiar los pasillos con una raedera y después Jose y yo utilizamos escardillos para quitar las malas hierbas de los pimientos y berenjenas. Terminamos la tarea con una especie de rodo pequeño para dar golpes secos contra los laterales opuestos del bancal para poder así quitar las malas hierbas de allí. Después aupamos la tierra con cuidado y picamos las esquinas de los bancales si formaban crestas.
Después de eso Fernando nos dio una lección de cómo utilizar la guadaña. Afortunadamente Álvaro fue el primero en hacerlo y aprendimos de sus (pocos) errores. El truco de la guadaña es dar golpes secos con un guro del cuerpo de aprox 90º y no los 180º que yo pensaba que requería. El movimiento de la guadaña debe ser horizontal y bajo para así cortar la hierba casi al ras del suelo pero sin terminar con el pico del la hoja en el suelo, que puede terminar con la hoja partiéndose en dos.
La guadaña de Fernando es bonito. Nos dijo que la manga es de madera de almendro de los picos de Europa. Con una piedra hay que afilar la hoja cada x tiempo, pero se debe llevar guantes para evitar una pequeña avería. Utilizamos un bieldo para amontonar la hierba cortada para ponerlo después como acolchado debajo de los cucurbitáceas.
Cosechamos calabacines, zanahoria, remolacha y cebolletas aunque lo alucinante eran las patatas, a pesar del mildiu que sufrieron.
A final de la clase Renato dío una charla sobre esquejes.Como tenía algo en el ojo que no me dejaba ver con comodidad esta parte de la clase, tendré que resumirlo solamente por la parte del audio que me llegó. El esqueje es mejor hacerlo en el otoño en general y cuando la luna está justo al final de la fase creciente.El corte que se hace a una planta debe ser oblicua para que salgan más raíces. Se mete el esqueje en tierra pobre (un mantillo neutro) para que la planta no crezca tanto de altura sino se concentre en echar raíces. Ayuda si se pone el esqueje tumbado en vez de recto. Se puede rascar un poquito la corteza donde has hecho el corte.
Otra técnica era coger una ramita y empezar el esqueje con la rama intacta, haciendo un pequeño corte y rascando la corteza un poco y después poniendo una plasta de tierra alrededor de ello con un plástico por fuero y bien atado. Una vez que empieza a echar raíces se corta y se mete en tierra.
14 de mayo de 2011
8 de mayo de 2011
29ª Semana: 07 de mayo
¡Que disgusto nos esperó este sábado! Todos los bancales de patatas y algunos bancales de tomates fueron comidos por el mildiu en cuestión de una semana. Las patatas, que tenían una pinta estupenda con plantas verdes y fuertes, fueron arrasadas por el mildiu como la quema de Atlanta por Sherman. No quedaba ni una planta de pie. Impresionante.
A los tomates pasó lo mismo, salvo los Gigantes de Alpujarra que parecen sanos por ahora. Esto no ha sido tanto de sorpresa ya que los míos también tienen mildiu y resulta que los de Pedro también. En fin, ni con tratamientos preventivos con azufre hemos podido evitar lo que se veía venir por los cambios constantes de tiempo. Días de lluvia alternados con temperaturas de +25º es la combinación perfecta para lo que ha pasado.
Soluciones: Para las patatas, cosecharlas. Si no se cosechan las patatas hay el riesgo que el mildiu se mete por la tierra y afecta a las patatas también. Aunque estuvimos apenados por el desastre nos comportamos como niños a la hora de desenterrar a las patatas. Primero quitamos las plantas simplemente arrancándoles. Con algunas plantas salieron patatas e incluso la semilla original (media patata). Me sorprendió la buena condición de la semilla: duras y con la posibilidad de resembrar aunque producía menos la segunda vez.
Una vez que quitamos las plantas Fernando cogió una azada y con movimientos en forma de vértice descubrió las patatas debajo. El movimiento tiene que ser a ras de suelo y nunca desde arriba hasta abajo para evitar daños a la cosecha. Calculo, si estaban bien repartidas, que cosechamos 25 kilos de un bancal. No está mal considerando el mildiu y la antelación de la cosecha.
Con los tomates no corrimos la misma suerte. En uno de los bancales parece que todas las plantas han muerto y en el bancal con el Gigante Alpujarreño hemos tenido que arrancar la otra linea de tomates ya que todas estaban afectadas por el mildiu. Ya veremos si el Gigante puede aguantar. Hablamos de la posibilidad de tratar las plantas con sulfato de cobre, pero probablemente no tendrá el efecto deseado ya que parece demasiado tarde. Fernando nos mostró la bolsa de cobre en polvo que se mezcla con cal desactivado para obtener un ph neutro. Se mezcla con agua y se pulveriza sobre las plantas. Los Franceses lo descubrieron para luchar contra el mildiu en la vid.
El problema del mildiu es que ya no se puede utilizar el mismo bancal para tomates en por lo menos 4 años. Con las plantas se deben quemar en vez de ponerlas en el compost ya que es difícil llegar a la temperatura suficiente en el compost para matar al mildiu.
Los más optimistas del grupo siguieron poniendo las cañas del segundo nivel para los tomates y hicieron la poda de las plantas. Ya veremos si es en vano o no. Los demás limpiamos los bancales de toda la hierba que había crecido en los laterales para evitar la propagación aun mayor del mildiu. En algunos casos la vegetación era tan espesa que pensaba yo que era un solo bancal y no dos ya que no se veía el pasillo. Aunque eramos solamente 12 de los 20 participantes, que es poca gente para abarcar todo lo que hay que hacer, hicimos un buen trabajo y limpiamos los bancales bastante rápido, en mi opinión.
Aunque en general no me gusta cosechar, este sábado me dedicó el resto del tiempo a recoger remolacha, zanahoria, puerros y cebolletas. Hay dos variedades de remolacha y una se parece más a un rábano ya que es roja. Las zanahorias, aunque estuvieron muy juntas, salieron bien de tamaño y rectas. A final llevamos a casa esto más patatas y guisantes (un puñado). Ache recomienda hacer las patatas hervidas, con su piel, en agua con abundante sal y hierba buena con un chorro de aceite. Voy a probarlo esta noche.
Hicimos un recorrido por la huerta para recoger algunas plantas para el herbario que después pusimos entre papel para secar. Cogimos pie de libre, que debe servir en forma de emplastes para problemas de piel, y tres
plantas más que por ahora no me acuerdo de sus nombres, salvo que una olía a ajo y tenía en su base un bulbo como el ajo.
A los tomates pasó lo mismo, salvo los Gigantes de Alpujarra que parecen sanos por ahora. Esto no ha sido tanto de sorpresa ya que los míos también tienen mildiu y resulta que los de Pedro también. En fin, ni con tratamientos preventivos con azufre hemos podido evitar lo que se veía venir por los cambios constantes de tiempo. Días de lluvia alternados con temperaturas de +25º es la combinación perfecta para lo que ha pasado.
Soluciones: Para las patatas, cosecharlas. Si no se cosechan las patatas hay el riesgo que el mildiu se mete por la tierra y afecta a las patatas también. Aunque estuvimos apenados por el desastre nos comportamos como niños a la hora de desenterrar a las patatas. Primero quitamos las plantas simplemente arrancándoles. Con algunas plantas salieron patatas e incluso la semilla original (media patata). Me sorprendió la buena condición de la semilla: duras y con la posibilidad de resembrar aunque producía menos la segunda vez.
Una vez que quitamos las plantas Fernando cogió una azada y con movimientos en forma de vértice descubrió las patatas debajo. El movimiento tiene que ser a ras de suelo y nunca desde arriba hasta abajo para evitar daños a la cosecha. Calculo, si estaban bien repartidas, que cosechamos 25 kilos de un bancal. No está mal considerando el mildiu y la antelación de la cosecha.
Con los tomates no corrimos la misma suerte. En uno de los bancales parece que todas las plantas han muerto y en el bancal con el Gigante Alpujarreño hemos tenido que arrancar la otra linea de tomates ya que todas estaban afectadas por el mildiu. Ya veremos si el Gigante puede aguantar. Hablamos de la posibilidad de tratar las plantas con sulfato de cobre, pero probablemente no tendrá el efecto deseado ya que parece demasiado tarde. Fernando nos mostró la bolsa de cobre en polvo que se mezcla con cal desactivado para obtener un ph neutro. Se mezcla con agua y se pulveriza sobre las plantas. Los Franceses lo descubrieron para luchar contra el mildiu en la vid.
El problema del mildiu es que ya no se puede utilizar el mismo bancal para tomates en por lo menos 4 años. Con las plantas se deben quemar en vez de ponerlas en el compost ya que es difícil llegar a la temperatura suficiente en el compost para matar al mildiu.
Los más optimistas del grupo siguieron poniendo las cañas del segundo nivel para los tomates y hicieron la poda de las plantas. Ya veremos si es en vano o no. Los demás limpiamos los bancales de toda la hierba que había crecido en los laterales para evitar la propagación aun mayor del mildiu. En algunos casos la vegetación era tan espesa que pensaba yo que era un solo bancal y no dos ya que no se veía el pasillo. Aunque eramos solamente 12 de los 20 participantes, que es poca gente para abarcar todo lo que hay que hacer, hicimos un buen trabajo y limpiamos los bancales bastante rápido, en mi opinión.
Aunque en general no me gusta cosechar, este sábado me dedicó el resto del tiempo a recoger remolacha, zanahoria, puerros y cebolletas. Hay dos variedades de remolacha y una se parece más a un rábano ya que es roja. Las zanahorias, aunque estuvieron muy juntas, salieron bien de tamaño y rectas. A final llevamos a casa esto más patatas y guisantes (un puñado). Ache recomienda hacer las patatas hervidas, con su piel, en agua con abundante sal y hierba buena con un chorro de aceite. Voy a probarlo esta noche.
Hicimos un recorrido por la huerta para recoger algunas plantas para el herbario que después pusimos entre papel para secar. Cogimos pie de libre, que debe servir en forma de emplastes para problemas de piel, y tres
plantas más que por ahora no me acuerdo de sus nombres, salvo que una olía a ajo y tenía en su base un bulbo como el ajo.
1 de mayo de 2011
28ª Semana: 30 de Mayo
Empezamos la clase hablando de sexo, lo que en inglés se llama "the birds and the bees" y en alemán se traduce a "die Bienchen und Blümchen". En fin, aprendimos que las plantas tienen sexo igual que los humanos y que algunas plantas, como los cucurbitaceas tienen flores masculinas y flores femininas (monoica) y los óvulos son lo que comemos de la planta. Algunos alucinaban, especialmente cuando se explicaba que plantas como los manzanos son o machos o hembras pero no los dos (dioica). ¡Vaya lío! En fin, yo personalmente estoy a favor de que de esto se habla en primaria para que no lleguemos a ser adultos y todavía ignorantes de los hechos de la vida.
Bromas aparte lo interesante es saber que las flores estaminadas son las flores masculinas que no se convierten en fruta y las flores pistiladas que son las femininas que sí se convierten en frutos.
Se ve en este foto como si la flor pistilada está fecundada el óvulo se transforma, en este caso, en un pepino.
Bromas aparte lo interesante es saber que las flores estaminadas son las flores masculinas que no se convierten en fruta y las flores pistiladas que son las femininas que sí se convierten en frutos.
Se ve en este foto como si la flor pistilada está fecundada el óvulo se transforma, en este caso, en un pepino.
Si no se poliniza la flor el óvulo termina por pudrir y se cae de la planta.
Pasamos bastante tiempo mirando al tema de los cucurbitaceas y después pasamos al tema de las patatas, ya que hay un problema de mildiu importante, especialmente en el patatal más cerca al parking. Con tanta lluvia y después con temepraturas de 30º C es de esperar que iba a salir mildiu. Renato ha estado tratando la zona con cola de caballo (¿?) creo pero sin embargo ha salido, especialmente en la mitad más cerca a la calle. Esto significa que habrá menos rendimiento. Además, como vamos a cosecharlas en la última clase, serán más pequeñas porque realmente necesitan un mes más. Para cosecharlas en mayo teníamos que haberlas plantado en diciembre. Ya veremos como salen.
Fernando ya nos dio un pre-estreno de ellas. Descubrió unas patatas del bancal más alejado y vimos 2 patatas. Una de ellas tenía un buen tamaño y la otra era como un huevo. Paradojicamente, aunque la lluvia trae el problema del mildiu también beneficiará a las patatas ya que necesitan el agua para engordar.
Nos pusimos rapidamente a cosechar, aprovechando el hecho que no estaba lloviendo. Cogimos un montón de guisantes, 30 litros aproximadamente. Los guisantes están afectados por el mismo problema que las habas: el jopo. Las hojas abajo ya están amarillas y la producción está mermada por este bicho. De todas formas, incluso con el jopo la planta ha producido una buena cantidad de guisantes. Yo casi no tenía que moverme ya que había tantos guisantes en mi zona.
También cosechamos lechugas, aunque la mayoría ya habían ido a flor. El problema con irse a flor es que el latex invade la planta y el sabor de las hojas es amarga. Creo que al final cosechamos 20 lechugas.
Además de las lechugas y guisantes cosechamos los primeros calabacines, col ruso, el favorito de Pedro, acelgas, puerros y muchas hierbas aromáticas (perejil y cebollino). Tengo el frigo lleno y estoy intentando motivarme para desvainar los guisantes.
Venía la lluvia y nos metimos en el túnel. Estaba hecho un asco. Limpiamos los bancales de las malas hierbas manualmente y después con escardillos. Limpiamos los pasillos y los laterales de los bancales. Incluso encontramos un ratoncito que intentó esconderse entre las zanahorias.
27ª Semana: 16 Abril
Como excusa, voy a decir que me fui de viaje nada más terminar la clase y entre pitos y flautas he tardado 2 semanas en escribir una entrada sobre la clase justo antes de Semana Santa. En fin, mi memoria es buena pero no tanto y haré un comentario breve para cumplir con la tarea pero no voy a inventar materia para rellenar los huecos.
Empezamos la clase recogiendo los primeros guisantes. Las plantas estaban ya grandes y había un montón de guisantes, pero creo que nos daba cosa recoger los que no estaban un poco inflados y redondos. A final la cosecha no era muy abundante, pero probablemente más bien por nuestra timidez que por otra cosa.
Plantamos pimientos y berenjenas, 2 variedades distintas de cada uno. En un bancal plantamos mitad pimientos y mitad berenjas y lo mismo en otro bancal. No sabía que los pimientos requieren tanto espacio entre cada planta. Creo que dejamos 80 cm o un metro entre cada uno con 50 cm entre lineas. No me acuerdo del espacio entre berenjenas. Para ayudar a las plantas pusimos albahaca y otra planta que no me acuerdo entre ellas.
Seguimos con el tema del entutorado y poda de los tomates. Montamos el segundo bancal de cañas e ibamos atando (más bien apoyando) las plantas a las cañas con cuerdas y después quitamos todos los apéndices axilares salvo el más grande, que normalmente es la que está justo debajo de donde salen las primeras flores del tomate. Dejamos este apéndice para formar la "Y" de la planta, para que tenga dos ramales. Me pregunto si algo pasaría si quitamos todos los axilares y dejamos la planta en una sola ramal. ¿Tendría más fruta? ¿La planta podría soportar todo el peso en una sola ramal? Ya preguntaré a Fernando y Renato sobre esto la semana que viene.
Empezamos la clase recogiendo los primeros guisantes. Las plantas estaban ya grandes y había un montón de guisantes, pero creo que nos daba cosa recoger los que no estaban un poco inflados y redondos. A final la cosecha no era muy abundante, pero probablemente más bien por nuestra timidez que por otra cosa.
Plantamos pimientos y berenjenas, 2 variedades distintas de cada uno. En un bancal plantamos mitad pimientos y mitad berenjas y lo mismo en otro bancal. No sabía que los pimientos requieren tanto espacio entre cada planta. Creo que dejamos 80 cm o un metro entre cada uno con 50 cm entre lineas. No me acuerdo del espacio entre berenjenas. Para ayudar a las plantas pusimos albahaca y otra planta que no me acuerdo entre ellas.
Seguimos con el tema del entutorado y poda de los tomates. Montamos el segundo bancal de cañas e ibamos atando (más bien apoyando) las plantas a las cañas con cuerdas y después quitamos todos los apéndices axilares salvo el más grande, que normalmente es la que está justo debajo de donde salen las primeras flores del tomate. Dejamos este apéndice para formar la "Y" de la planta, para que tenga dos ramales. Me pregunto si algo pasaría si quitamos todos los axilares y dejamos la planta en una sola ramal. ¿Tendría más fruta? ¿La planta podría soportar todo el peso en una sola ramal? Ya preguntaré a Fernando y Renato sobre esto la semana que viene.
En la última parte de la clase hicimos un curso acelerado de riego. Aprendimos los tipos de tubos que existen y los tipos de dispersores, etc. Tendremos otra clase más práctica en mayo.
10 de abril de 2011
26ª Semana: 09 Abril
Hoy has sido una semana de mucho aprendizaje. Empezamos la clase un poco preocupados por el sol y la temperatura pero afortunadamente se nubló y corría una brisita que hizo que la clase era llevadera. Espero que lleguemos a un acuerdo para empezar las clases más tempranas para evitar el calor que viene.
Empezamos la clase con el patatal. Vimos al entrar lo mal que estaba haciendo un vecino de los Seises el riego de sus patatas. Regar con aspersores a pleno luz de día es un pecado mortal y implica un montón de problemas para las plantas. Seguramente el día siguiente habían pasado por las plantas dándoles fungicidas para luchar contra los males que causaron el día antes. Hay que regar las patatas con goteo y por la noche.
Nosotros empezamos quitando las hierbas del patatal. Hay una hierba en concreto, el cenizo, que si se deja crecer quitaría toda la fuerza de la planta. El cenizo es una planta con un color verde grisáceo.
Fernando nos dijo que en tiempos medievales el cenizo era una manera de buscar la revancha a los vecinos. Si querías venganza, tirabas semillas de cenizo en la parcela de tu enemigo y su cosecha no salía por las malas hierbas. En el diccionario "cenizo" es coloquial para "mala suerte".
Había bastantes hierbas en el patatal y tardamos un bueno rato en quitar todo. Afortunadamente el bancal donde estaba trabajando yo estaba bien húmedo y resultaba fácil quitar todo. Sin embargo, la otra zona se había regado antes y estaba más seco y más duro a la hora de quitar las plantas.
Fue en la otra zona donde descubrimos el mildiu en las hojas de una planta. Fernando nos explicó que empieza a extenderse radialmente, y seguramente encontramos hojas en las plantas a su alrededor afectados por el mildiu también. Con un cuchillo quitamos las hojas afectadas. Todos queríamos erradicar la planta sin contemplaciones pero Fernando fue misericordioso con ella y solamente la dío una poda radical para ver cómo evolucionaría. Lo que a mi me sorprendió fue la cantidad de plantas a su alrededor afectadas también. Muchas hojas ya tenían manchas. Te das cuenta de la importancia de pasear por la huerta a menudo para controlar este tipo de problemas. Creo recordar también que Renato dijo que ya había dado varios tratamientos con cola de caballo para prevenir este tipo de problema.
Una vez terminados con las patatas nos dividimos en grupos y con Renato pusimos el riego en la zona de cucurbitáceas. Con un aparato hicimos un agujero en el tubo y metimos un tubito dentro que llevará el agua a la planta. Teníamos que tapar muchos agujeros. Probamos el riego y funcionaba bien. Las planats estaban un poco regularcillas ya que sufren mucho el cambio del invernadero al campo. Renato dijo que metiendo una semilla directamente en la tierra produciría una planta igual o más grande ya que los que salieron del invernadero.
Con los tomates metimos las cañas para hacer la estructura de apoyo para la planta. Aprendí varias cosas aquí que me resultan útiles:
1. Las cañas se deben raspar con un cuchillo para quitar las hojas muertas. Esto es importante para prolongar la vida de la caña ya que se pudren más rápidas con las hojas puestas porque el agua se mete por debajo de ellas. Además, se peude fomentar la propagación de mildiu por la misma razón: agua debajo de las hojas.
Para conservar las cañas mejor se puede utilizar barniz o aceite de linaza.
2. Quitamos en una planta las hojas del tomate que van arriba.
Quitando estas hojas da más fuerza al tallo central. Lo que no sabía es que estos tallos se pueden meter en la tierra como un esqueje y producirian una tomatera nueva. Echaría raíces y crecería solita.
Preparamos las cañas, cortamos los extremos un poquito y las metimos por la estructura metálica, atándolas a las barras y entre ellos. Con una cuerda de rafia cogimos las plantas por uno o más de sus auxilas y lo atamos a la caña. Para hacer esto primero atamos uno de los extremos de la cuerda a la caña, preferiblemente en una "junta" para que la cuerda nose mueva. Después, buscamos la auxila mejor para sostener a la planta y ayudarla a ponerse recta y una vez localizada, pasamos la cuerda por debajo de la auxila y atamos el otro extremo a la caña, levantando la planta y dejando la cuerda relativamente tensa, pero no demasiada.
Con la planta ya sostenida por la cuerda, emepzamos a buscar las hoajs de la planta que podemos utilizar para poner la planta aun más recta. Poiendo las hojas en un lado u otro de la cuerda causa que la planta se ponga más recta.
Ahora hay que esperar para ver cómo crecen las plantas. Cuando ya llegan a la siguiente caña, se quitará este sostén y podremos una cuerda solamente para asegurar que el veinto no lleve la planta al pique. Supongo que en la próxima clase pondremos el riego.
Llevamos un buen botín a casa. Yo llegué con lechuga, zanahoria, acelgas, espinacas, rúcula, col rusa, etc.
Empezamos la clase con el patatal. Vimos al entrar lo mal que estaba haciendo un vecino de los Seises el riego de sus patatas. Regar con aspersores a pleno luz de día es un pecado mortal y implica un montón de problemas para las plantas. Seguramente el día siguiente habían pasado por las plantas dándoles fungicidas para luchar contra los males que causaron el día antes. Hay que regar las patatas con goteo y por la noche.
Nosotros empezamos quitando las hierbas del patatal. Hay una hierba en concreto, el cenizo, que si se deja crecer quitaría toda la fuerza de la planta. El cenizo es una planta con un color verde grisáceo.
| cenizo |
Fernando nos dijo que en tiempos medievales el cenizo era una manera de buscar la revancha a los vecinos. Si querías venganza, tirabas semillas de cenizo en la parcela de tu enemigo y su cosecha no salía por las malas hierbas. En el diccionario "cenizo" es coloquial para "mala suerte".
Había bastantes hierbas en el patatal y tardamos un bueno rato en quitar todo. Afortunadamente el bancal donde estaba trabajando yo estaba bien húmedo y resultaba fácil quitar todo. Sin embargo, la otra zona se había regado antes y estaba más seco y más duro a la hora de quitar las plantas.
Fue en la otra zona donde descubrimos el mildiu en las hojas de una planta. Fernando nos explicó que empieza a extenderse radialmente, y seguramente encontramos hojas en las plantas a su alrededor afectados por el mildiu también. Con un cuchillo quitamos las hojas afectadas. Todos queríamos erradicar la planta sin contemplaciones pero Fernando fue misericordioso con ella y solamente la dío una poda radical para ver cómo evolucionaría. Lo que a mi me sorprendió fue la cantidad de plantas a su alrededor afectadas también. Muchas hojas ya tenían manchas. Te das cuenta de la importancia de pasear por la huerta a menudo para controlar este tipo de problemas. Creo recordar también que Renato dijo que ya había dado varios tratamientos con cola de caballo para prevenir este tipo de problema.
| mildiu |
Una vez terminados con las patatas nos dividimos en grupos y con Renato pusimos el riego en la zona de cucurbitáceas. Con un aparato hicimos un agujero en el tubo y metimos un tubito dentro que llevará el agua a la planta. Teníamos que tapar muchos agujeros. Probamos el riego y funcionaba bien. Las planats estaban un poco regularcillas ya que sufren mucho el cambio del invernadero al campo. Renato dijo que metiendo una semilla directamente en la tierra produciría una planta igual o más grande ya que los que salieron del invernadero.
Con los tomates metimos las cañas para hacer la estructura de apoyo para la planta. Aprendí varias cosas aquí que me resultan útiles:
1. Las cañas se deben raspar con un cuchillo para quitar las hojas muertas. Esto es importante para prolongar la vida de la caña ya que se pudren más rápidas con las hojas puestas porque el agua se mete por debajo de ellas. Además, se peude fomentar la propagación de mildiu por la misma razón: agua debajo de las hojas.
Para conservar las cañas mejor se puede utilizar barniz o aceite de linaza.
2. Quitamos en una planta las hojas del tomate que van arriba.
| podar tomates |
Quitando estas hojas da más fuerza al tallo central. Lo que no sabía es que estos tallos se pueden meter en la tierra como un esqueje y producirian una tomatera nueva. Echaría raíces y crecería solita.
Preparamos las cañas, cortamos los extremos un poquito y las metimos por la estructura metálica, atándolas a las barras y entre ellos. Con una cuerda de rafia cogimos las plantas por uno o más de sus auxilas y lo atamos a la caña. Para hacer esto primero atamos uno de los extremos de la cuerda a la caña, preferiblemente en una "junta" para que la cuerda nose mueva. Después, buscamos la auxila mejor para sostener a la planta y ayudarla a ponerse recta y una vez localizada, pasamos la cuerda por debajo de la auxila y atamos el otro extremo a la caña, levantando la planta y dejando la cuerda relativamente tensa, pero no demasiada.
Con la planta ya sostenida por la cuerda, emepzamos a buscar las hoajs de la planta que podemos utilizar para poner la planta aun más recta. Poiendo las hojas en un lado u otro de la cuerda causa que la planta se ponga más recta.
Ahora hay que esperar para ver cómo crecen las plantas. Cuando ya llegan a la siguiente caña, se quitará este sostén y podremos una cuerda solamente para asegurar que el veinto no lleve la planta al pique. Supongo que en la próxima clase pondremos el riego.
Llevamos un buen botín a casa. Yo llegué con lechuga, zanahoria, acelgas, espinacas, rúcula, col rusa, etc.
3 de abril de 2011
La cosecha de remolacha, zanahorias, coles y habas
Hoy he cosechado las primeras remolachas. Vi que sus cabezas ya estaban saliendo de la tierra y decidí coger algunos ya.
Me encantan las remolachas hervidas y aliñadas o una sopa que se llama borscht.
También había zanahorias. Me encantan aunque tardan tiempo crecer. El otro día ví las cabezas naranjas saliendo del suelo y hoy he cogido algunas.
También había zanahorias. Me encantan aunque tardan tiempo crecer. El otro día ví las cabezas naranjas saliendo del suelo y hoy he cogido algunas.
Las habas son un poco tremendas ahora. Tengo un bosque de habas y como son tan altas ahora empiezan a tumbarse y romper los tallos. Hoy he cogido algunos y he hecho habas encebolladas que mañana las cenaré con un huevo en el centro.
Cogí un col que he utilizado para hacer el borscht con la zanahoria y la remolacha. Había algunos bichitos dentro, como caracoles sin su conchita. Les he echado al compost.
En general la huerta está espléndida ahora. Las acelgas producen más que nunca, los tomates están fuertes, salvo una, y los coles y lombardas siguen su desarrollo. La gran decepción son los coliflores, que me ha comido la perra que encontré hace un par de semanas.
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| lombarda |
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| acelgas |
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| col |
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| tomates |
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| flores tomates |
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| uno de los coliflores comidos por la perra |
25ª Semana: 02 Abril
Por fin llegamos al día de la comida. Tanto hablar de ello y devoramos todo en un plis-plas. Todo estaba muy bueno y pasé la tarde como una ballena varada, preguntándome porque tenía que cebarme (otra vez) como un porcino. Nunca aprendo de las lecciones.
En fin, este blog no se trata de comida sino de horticultura. Entonces, vamos a la tarea.
Esta semana aprendimos a sembrar (y pronunciar) cucurbitáceas. Plantamos melones, sandías y bubangos.
En fin, este blog no se trata de comida sino de horticultura. Entonces, vamos a la tarea.
Esta semana aprendimos a sembrar (y pronunciar) cucurbitáceas. Plantamos melones, sandías y bubangos.
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| un bubango |
Las cucurbitáceas necesitan mucho espacio y son rastreras (y trepadoras). En una zona antes de las patatas dejamos 60 cm desde el borde y pusimos las cuerdas para dejar una planta cada metro y medio. Entre lineas dejamos 2 metros. Esto a final nos dejó con 17 plantas ya que el espacio es un poco irregular.
Con las manos o con escardas excavamos unos hoyos de 1 mano y media de ancho y 20-25 cm de profundidad. Llenamos por la mitad el hoyo con agua, dejándolo ser absorbida por la tierra. Después metimos un litro de humus de lombriz y un litro de compost. Pusimos la planta encima de todo esto y cubrimos con la tierra.
Hicimos un surco a su alrededor para el tema del riego, ya que el cuello de la planta no debe recibir agua, sino los raíces. Estas plantas son muy susceptibles a hongos y hay que evitar que las hojas se mojen. Para esto, metimos un tubo de riego que tiene pequeñas salidas (tubitos muy finos) que terminen en un tubo perpendicular que evita que el agua se vaya por todas partes. Lo que queremos es que el agua llene el surco sin tocar la planta. Por eso hay que hacer los surcos bastante horizontales para que el agua no acumule solamente en la parte más baja. Vimos que esto es lo que pasó con las cucurbitáceas plantadas la semana pasada: surcos pequeños y no horizontales. Más adelante cubriremos los surcos con paja para separar la planta del surco y mantener la humedad del suelo.
Una cosa que no sabía es que las cucurbitáceas no sobreviven muy bien si se plantan a raíz desnuda. Hay que plantar el cepellón entero. También sufren mucho los primeros días el cambio del invernadero a la tierra. Algunos ponen una botella de plástico perforado encima un par de días para ayudarles no sufrir tanto. Otra cosa es que son unisexuales, teniendo flores masculinas y femeninas. Hay más flores masculinas. Por eso no entendí antes porque los calabacines producían más flores que frutos. Pensaba que había algún problema con la planta. Debo hacer una clase de biología de las plantas.
El resto de la clase pasé quitando los jopos que seguían en el bancal de las habas. La cantidad de jopos que seguían allí era alucinante. Sus raíces naranjas eran repelentes. Pues nada, primero con una horca y al final con un cultivador quité todos los que encontré y dejamos listos el bancal para plantar tomates allí la semana que viene.
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