24 de enero de 2011

14ª y 15ª Semanas: 15 y 22 de Enero

Un blog requiere disciplina, igual que ir un sábado por la mañana a Sanlucar a hacer un curso. En fin, la semana pasada no tuve la disciplina de sentarme a escribir. Por eso, esta semana intento resumir lo que aprendí del 15 y del 22 de enero.


En las dos últimas semanas la gran tarea ha sido la siembra de la patata. Hemos sembrado dos tipos: una roja y otra blanca. En la primera semana hemos hecho 2 cosas: partir las patatas en dos y trazar el surco de 16 metros donde plantamos las patatas. Vamos por partes.

Primero partimos las patatas (de Holanda, no menos) en dos. Suena fácil pero no lo es, ya que hay que tener en cuenta el número de brotes posibles de cada patata, intentando cortarlas para que hay brotes iguales en cada parte pero a la vez intentando mantener el corte lo más corto posible (cuanto más grande el corte más posibilidades de no curarse bien la herida). Una vez que se parten todas hay que dejarles al aire libre, pero no en el sol, durante una semana para que se seque el corte.

Empezamos en el patatal a hacer surcos de 16 metros utilizando una cuerda tensada y un surcador. Era un
poco complicado hacerlo ya que teníamos a Fernando como profe particular durante la maniobra. Teníamos que andar al lado del surco, utilizando la cuerda para mantener el surcador recto, haciendo movimiento como con una escoba para dejar bien trazado la linea donde ibamos a poner las mitades de patatas.

La semana siguiente, o sea este fin de semana, volvemos al patatal. Ya estaban secos los cortes de las patatas y ya era hora de plantarlas. Primero cogimos distintos tipos de fertilizante para hacer una prueba de cómo iban a desarrollar las plantas:

1. Agromartín fabrica un fertilizante a base de estiércol de oveja alto en nitrógenos
2. Hummos de lombriz
3. Compost
4. Nada.

Metimos el fertilizante a un litro por metro lineal. Este proceso se llama "en casilla".




Cogimos un cultivador para airear la tierra



 y pusimos las patatas con el corte abajo a 30 cm de distancia cada uno.



Con los dedos metimos bien al fondo la patata y después con un rastrillo empezamos a coger tierra del cada lado del surco para hacer el lomo.



A final terminamos con un lomo altito y plano con una anchura de 30 cm más o menos. La patata se ha quedado enterado a una profundidad de 30 cm, supongo.

En un mes debemos ver las plantas. Durante este tiempo no vamos a regarlas para forzar a la plantar mandar su raices en busca de agua. También es cierto que la mitad de la patata servirá como reserva de agua para los brotes. Fernando ha dicho que lo mejor es esperar hasta que haya flores, ya que en ese momento la patata tendrá el tamaño de una chufa y necesitará agua para seguir creciendo.

De todo esto he aprendido 2 cosas importantes:
1. Hay que cortar la patata por la mitad, con brotes mas o menos iguales en cada mitad. Cuando sembré patatas el año pasado corté la patata en piezas pequeñas, dejando un solo brote en cada pieza. Así dejé la planta sin la reserva de agua para desarollarse.
2. Las plantas no deben tener un exceso de riego a principio para que busquen el agua en la tierra y así desarrollan sus raices. Creo que riego demasiado y esto no ayuda a crear plantas fuertes.

Tengo ganas de ver cómo salen las plantas y el rendimiento. La patata necesita mucho fertilizante y riego y ya veremos si a finales de mayo están listos para ser cosechados.

No me acuerdo de mucho más: La semana del 15 recogimos ajetes con la horca que es mucho más fácil que excavando a lado y sacándolos con la mano. Plantamos ajos, haciendo un surco profundo de 30 cm, espolovoreando con ceniza, metiendo los ajos y cubriendo las cabezas con compost antes de enterrarlos. Plantamos lechugas a cada lado de ellos.

Esta última semana hicimos una buena limpieza en el túnel, especialmente del bancal donde están las zanahorias. Quitaron casi toda la rúcula y las lechugas y supongo que plantaremos algo nuevo allí la semana que viene. Un grupo estaba haciendo algo con fresas pero no sé qué ya que estuvimos todo el tiempo con el tema de la patata. La semana que viene nos toca plantar fresas, supongo.

Recogimos lechugas, rúcula, ajetes y rábanos.


¡Gracias Ache por las fotos!

10 de enero de 2011

13ª Semana: 08 Enero 2011

¡Como me costó volver a las clases después de las fiestas! Estaba exhausto después de comer y beber durante 2 semanas y mi cuerpo ni mi mente estaban preparados para un esfuerzo. Sin embargo, me levanté y me fui a clase y sufrí las consecuencias de tanto dejadez. A terminar la clase la lluvia empezó y mi espalda pedía un par de horas de descanso horizontal.

Pensaba que iba a encontrar la huerta resplandeciente después de 3 semanas pero sin embargo las plantas no habían crecido tanto (¡salvo la rúcula!). El exceso de lluvia seguramente las afectó y algunas, como los coles, tenían manchas y estaban un poco tristones. De los guisantes solamente salieron los Franceses que eran semillas recientes pero no salieron las otras variedades que tenían más tiempo. Hicimos un replante de semillas. Los rábanos estaban bien y teníamos que hacer un aclareo de plantas. En el bancal de espinacas hicimos un trasplante de ejemplares ya que había muchas zonas donde no prosperaron y teníamos que plantar semillas cuando ya no había más plantas para trasplantar. Montamos un túnel de plástico sobre ellos para darles ánimo. El bancal estrechito donde plantamos el perejil estaba desbordado por las malas hierbas. Con escardillos hicimos una limpieza de la zona plana sin tocar los laterales para así evitar que la lluvia, que tenía la bondad de no caer durante la clase, no llevase el bancal por delante por la tarde.

Una planta que sí estaba bien fuerte era el hinojo. Me encanta el hinojo, crudo en ensalada, en sopa con cebolla o gratinado en el horno. Fernando me dijo que el hinojo crece muy bien en los riberos y por eso estaba tan sano.

Recogimos ajetes que enseguida los transformé en un revuelto (la próxima vez voy a hacerlo con gambas). Para recogerlos, buscamos los ejemplares más altos y robustos. Si tienen una hoja amarilla mejor ya que es señal que está madura la planta. Excavamos al lado de la planta con escardillos y la tumbamos. Cogimos la planta con las dos manos y empezamos a tirar poco a poco, moviendo las manos abajo mientras cede la planta. El objetivo es sacar la planta entera, con los ajos y los raíces intactos. Si se tira demasiado fuerte, como a mi me ha pasado, se rompen los ajetes y se queda parte de la planta, y tu cena, en la tierra. En otra clase no enseñarán sacar los ajetes con el rodo, que debe ser más fácil.



Una vez que tengas los ajetes sacados, hay que limpiarlos, quitar lo que queda de la cabeza de ajo y quitar la primera hoja que en su parte blanco tiene un color rojizo. Se rompe la parte final donde están los raíces y listos para comer. Fernando ha dicho que se debe utilizar toda la planta, tanto la parte blanco como la verde ya que se complementan. La parte blanca puede ser un poco picante y la verde quita ese picantez.

Con Renato preparamos un semillero con pimientos y berenjenas. Utilizamos 4 partes de fibra de coco, 4 partes de compost y 2 partes de humus de lombriz para el semillero. Compactamos esta mezcla y metimos meticulosamente, con pinzas, 2 semillas en cada pocillo. Pasamos más tierra por un tamizador para cubrir las semillas y otra vez compactamos la tierra. Si nos salen las plantas tendremos pimientos y berenjenas por un tubo. Pedro comentaba que sería mejor para las plantas si solamente metimos una semilla en cada pocillo para no tener que romperlos más tarde. Renato dice que prefiere meter dos semillas y después "castrar" la planta más débil.

Al final de la clase, mientras algunos estaban luchando para construir el bancal perfecto y plantar allí lechuga y cebolla y otros estaban cosechando rúcula, acelgas  y lechuga, Pedro, José, Toñi y yo empezamos mi tarea favorita, la limpieza de un nuevo bancal con horcas. Incluso encontramos un alacrán de suya suerte desconozco.


A llegar a casa hice un repaso de mi huerta. No está mal aunque le falta sol. Las coliflores están empezando a formar su cabeza y las hojas de los coles están empezando a girar sobre si misma.
Coliflor
Col
Los guisantes están bien de altura pero las habas, debido a la falta de sol, están un poco débil. Tenía que poner un palo en el centro de cada 4 plantas y atar las plantas para que no se caigan al suelo.

Guisantes
Habas
La lechuga está muy bien y ya he empezado a quitar hojas para hacer ensalada. La remolacha, que está al lado de la lechuga también está bien pero no sé si tengo las plantas demasiado juntas.

Lechuga

Remolacha

Las acelgas están bien aunque las blancas tienen una pinta más sana que las rojas. Otra vez no sé si tiene que ver con el sol. Parece que un bicho está comiendo las hojas un poco.

Acelgas Rojas

Tengo lombarda también que tiene una pinta estupenda. Lo único que no sé es cuando estará listo para cosechar, ya que a diferencia del col no ha empezado a formar una cabeza. 

Lombarda
Tengo zanahorias que están bien y brocoli, pero no sé dónde lo he plantado (no diferencio entre el brocoli y la coliflor).





22 de diciembre de 2010

12ª Semana: 18 Diciembre

Mientras que escribo este blog está lloviendo a cántaros fuera, igual que el día del curso. La verdad es que es un milagro que las plantas sobreviven todo el agua que está cayendo. Yo pensaba que con tanta humedad terminarían los raices por pudrirse, pero hasta ahora no ha pasado.

Una diferencia que sí veo entre las plantas de la huerta mía y las de Los Seises es que las habas de allí tienen un tallo más fuerte que las de aquí. Renato me ha dicho que tiene que ver con las horas de sol que reciben las plantas. Las mías, debido al viento, están lacios y tendré que poner un palito en medio y atarles un poco para ponerles arriba. Las de Los Seises, sin embargo, han aguantado muy bien el temporal hasta ahora.

Otra diferencia que veo es que las hojas de los distintos tipos de coles han sido más afectados por los bichos en la huerta de Los Seises que en la mía. Yo he inspeccionado las hojas para ver si había depósitos de huevos (color amarillo) y no he encontrado nada hasta ahora. Sin embargo, una vez que empieza el calor si aparecen muchas orugas. A ver cómo puede repelarles este año.
Hicimos una poción de ortigas que es efectiva contra la mosca blanca. Renato cogió un kilo de ortigas y las metío en 10 litros de agua. El agua debe ser de la lluvia y nunca del grifo. Hay que dejar las ortigas fermentar durante 2 o 3 semanas, hasta que la espuma que foma desaparece. Ya se puede guardar en un sitio oscuro y fresco para usar contra la mosca blanca.


No sabía nada sobre las ortigas antes de la clase, salvo que la tienda donde compro harina se llama La Ortiga (http://www.laortiga.com/). Resulta que primero pincha muchísimo si coges la planta con la mano, pero una compañera insiste que eso es bueno si tienes reuma. Además, se come. He buscado recetas y hay de sopas, guisos y tortilla. En una página web habla de los beneficios de la ortiga, que ayuda desde bajar el azucar en el sangre hasta mejorar la vida sexual. En fin, hay que buscar esta planta y empezar a utilizarlo en la cocina o simplemente en una infusión, además de hacer una poción contra los bichos.

Además de hablar de la ortiga hicimos otras cosas durante el curso, aunque con la cantidad de Anis que bebí para celebrar el cumple de Pedro no me acuerdo de mucho. Terminamos el montón de compost, poniendo la material orgánica que estaba alrededor de los árboles encima y en los lados del compost, después de haber echado de todo: chumbo machacado (muy viscoso), hojas verdes, gallinato, restos de compost, etc. Lo cubrimos con una lona y ahora a esperar que se descompone todo. Supongo que en un mes daremos la vuelta al montón para ayudar en el proceso.

Recogimos más rúcula. Ya tengo rúcula para todo el invierno. Hasta tengo pesadillas de la cantidad de rúcula que tengo en el frigo. También recogimos 2 lechugas cada uno y hojas de acelgas.
Una vez dentro Renato nos hizo una exposición sobre las variedades de plantas por sus familias. Una cosa que me dí cuenta es que tengo que pensar más en la idoneidad de plantas en relación con su cercanía a otras en la huerta. Sabemos que plantas de hojas combinados con plantas de raices van bien juntas pero hay que tener cuidado con plantas de la misma variedad que terminan hibrándose con otras. El ejemplo más claro son los guisantes pero había otros ejemplos que no me acuerdo ahora.

Hicimos otras cosas el sábado pasado pero tendré que ver el parte para acordármelas.

Ahora tenemos 2 semanas de fiestas antes de volver el día 8 de enero. Habrá crecido mucha la huerta.... o el diluvión que estamos soportando habrá llevado todo por delante. Ya veremos.

Felices fiestas.

11 de diciembre de 2010

11ª Semana: 11 Diciembre

Vaya diferencia entre esta semana y la pasada. Hay incluso hacia "calor" en comparación con el frío que hizo la semana pasada. A volver a Palomares en el coche marcaba 18,5º.

Aunque me lo pasaba bien en la clase y las horas pasaron volando, creo que estaba un poco ausente en clase hoy. Me da la impresión de haber hecho muchas cosas pero nada en concreto, aunque sí he aprendido un par de cosas.

1ª lección: El compost no es un fertilizante potente como el humus de lombriz pero si es un revitalizante que mejora la tierra. Hoy hemos plantado guisantes de 5 tipos más o menos como hemos hecho con las habas, pero antes de plantarlas hemos levantado la tierra con las manos y hemos metido un litro de compost en cada hoyo. Después hemos cubierto el hoyo con tierra, hicimos una cruz y hemos metido las guisantes, ya remojados en agua, a la profundidad de un falange. Tardarán 12-15 días en salir.
Plantamos en un lado guisantes del Francés que son del año pasado y Fernando piensa que saldrán sin problemas. En el otro lado, como experimento, hemos plantado 4 tipos que datan desde 1999 hasta 2007. Ya veremos cuales salen de ellos. Como los guisantes son muy propensos a la hibridación, los que sí salen terminarán por ser híbridos.
Una vez que salen tendremos que poner algo para ayudarles trepar. Yo en casa puse una red para ayudarles a trepar pero resulta que tengo una variedad que no trepa. Manualmente estoy fijándoles a la red para darles un apoyo.



2ª lección: un túnel es una buena manera para ayudar a las plantas crecer más rápido en el invierno pero hay que abrir el lado sur del túnel durante el día para airearlo y así evitar hongos y cerrarlo por la noche. Ya la semana pasada pusimos los arcos sobre los rábanos y esta semana Fernando y Renato mostraron cómo se pone el plástico encima y cómo se tensa para evitar que el viento lo lleva. Básicamente se coge el final del plástico como una cola de caballo y se empieza a hacer pliegues. Utilizas una cuerda elástica para fijarlo a un gancho metido a un ángulo en la cabecera del bancal. Las cuerdas también se utilizan sobre los arcos para tensar aún más el plástico pero también para ayudar a la hora de subir el plástico durante el día.

Además de estas dos lecciones, la otra cosa sorprendente es que han sembrado ya semillas de solanáceas: pimientos y berenjenas. Como no tengo invernadero tendría que dejarles dentro de casa, ya que necesitan temperaturas de 15º o más para crecer y florecer. Creo que esperaré hasta después de Navidad para plantarlos.

6 de diciembre de 2010

10ª Semana: 04 de diciembre

¿Qué he aprendido esta semana?
  1. Los semilleros necesitan una mezcla de materiales para ayudar a las semillas crecer.
  2. Una trituradora ayuda a reducir ramas a un tamaño adecuado para el compost.
Esta semana, después de 2 semanas de ausencia, ha sido un poco duro, más que nada por el frío que hizo durante la primera parte del curso. Mientras Pedro andaba por allí en camisa y jersey yo tenía 4 capas de ropa y realmente una bufanda y unos guantes no me hubieron venido mal. El viento hacía que la temperatura parecía más baja que realmente era. En fin, sobreviví la clase pero ya sé que tengo que ir un poco más preparado.

La huerta exterior no había crecido tanto como yo esperaba, pero según lo que me comentaron había llovido mucho e incluso había caído granizo. El túnel, sin embargo, estaba muy bien con acelgas grandes y lechugas muy bien desarrolladas.

Empezamos la clase haciendo los semilleros. Cogimos un semillero de poliestireno. Mezclamos 40% compost pasado por un colador (?) con 40% sustrato también pasado por un colador con 20% de humus de lombriz. Se llena el semillero con esta mezcla, utilizando una regla para quitar el exceso. Con algo redondo (una pelota de tenis, un bote, etc.) se compacta la tierra un poquito para que esté cóncavo. Se echan las semillas, se cubren con mas mezcla y se pone en una bandeja de agua para que chupe el agua desde abajo. No se debe regar un semillero desde arriba.



La verdad es que no sé que habíamos plantado en el semillero. Nunca había oído los nombres antes. Ya veremos lo que sale de allí.

Utilizamos una trituradora para reducir ramas para el compost. La máquina es potente pero el proceso es lento, ya que hay que meter las ramas muy finas por arriba pero ramas con un grosor de 1 cm hay que meter por abajo, uno por uno. Miré a la cantidad de ramas de mandarina que había y pensaba que esto tardaría días en terminar.



De trabajo de huerta en sí, me da la impresión que hice poco. Recogí rúcola, ayudé a sembrar rábanos (se utiliza una tabla para hacer una mella en forma de "V", se echan las semillas y en este caso se cubre con compost), plantamos perejil y con una horca ayudé a preparar una bancada para sembrar el próximo día.

16 de noviembre de 2010

7ª Semana: 13 Noviembre

Esta semana ha sido de gran interés para mi ya que se trató el tema del compost, que intento hacer en casa pero me que sale un poco regular.

Primero, aprendí que los recipientes de compost que tengo no tienen el superficie suficiente para generar el calor necesario para el compost. El compost debe llegar a temperaturas de 70 grados en el interior. Este es el resultado de las capas de material orgánico que se ponen y la forma del montón, que debe ser trapezoide en forma a terminar y tener una anchura de 1,5 metros y de largo un par de metros por lo menos.

El montón no llegaba a esta dimensiones, pero más o menos

No me acuerdo bien de las capas pero creo que pusimos primero ramas para dejar que el exceso de agua se escapa fácilmente y después paja, los restos del montón de compost anterior resultante de pasarlo por una criba para sacar el compost fino y al final pusimos la caca de gallinas. Seguirán añadiendo al montón la semana que viene.

Pedro me dijo que para mis contenedores de compost lo mejor sería darle vuelcos cada 15 días. A llegar a casa y después de comer, puse los guantes y empecé a volcar los 2 contenedores que tengo. Como me dijeron en el curso, debido a la falta del volumen el compost no estaba caliente pero simplemente pudriendo. No olía mal pero estaba demasiado compacto y quizás tenía demasiado humedad. Tampoco tengo acceso a caca de gallina ya que mis gallinas ya no están con nosotros.

Los contenedores de compost

El resto de la clase hicimos más bancales y plantamos rábanos y espinacas. Lo que me llamó la atención de las espinacas es la manera de romper las semillas, ya que vienen en una bola con muchos pinchos y cada pincho es una semilla individual. Se separa las semillas con cuidado y se plantan a dos dedos de separación en una fila. Las espinacas era una variedad de Andalucía que tiene unas hojas con puntas.

Para variar la manera de sembrar, utilizamos una barra de madera para hacer las mellas (?) en la tierra, metimos las semillas, cubrimos las semillas con una escoba y después presionamos con la barra encima para asegurar que las semillas se quedan allí y las hormigas tendrán que trabajar si quieren llevarlas.

Así debe ser las espinacas en un par de semanas


Llevamos acelgas y rúcula a casa.

Una cosa en que no he pensado hasta ahora era un comentario sobre lo colorido de la huerta. Pedro comentó que su huerta también tiene muchos colores de plantas. Me dí cuenta que el mío no. Todo es verde pero no hay nada rojo, salvo la remolacha. Tengo que ser consciente de plantar más lechuga roja, por ejemplo, y acelgas rojas. Pedro me dijo que las plantas rojas ayudan luchar contra el cáncer. Yo sí sabía la importancia de comer de todos los colores pero no daba mucha importancia al rojo. Iré a Leroy Merlin a buscar semillas de lechugas rojas. A ver si tengo suerte.

Hoy he replantado las habas a comprobar que las semillas que tengo están caducadas. Hace un mes planté habas por primera vez con guisantes. Los guisantes han salido pero las habas no. Pensaba que quizás era porque no había remojado las habas en agua. Intenté de nuevo pero sin suerte. El otro día compré semillas nuevas, las he remojado en agua y hoy las he plantado en la formación de cruz como nos enseñaron en el curso, utilizando el dedo para meterles en la tierra. A ver si hay suerte esta vez.



Voy a perder las 2 próximas clases pero al volver tengo que ponerme con el blog el mismo sábado del curso ya que se me olvida de mucha información si espero unos cuantos días antes de escribirlo.

9 de noviembre de 2010

6ª Semana: 06 Noviembre

Esta semana ha sido más repetitiva que otras ya que no hemos plantado nada diferente de lo que hemos plantado ya ni hemos aprendido un truco nuevo. Esto no significa que fue aburrida sino rutinaria. Una clase de consolidación, diría yo.
Al llegar inspeccionamos las plantas y repusimos las marras muertas. José y yo recogimos rúcula y acelgas que llevamos a casa. Después preparamos 2 bancales, quitando las hierbas con horcas y plantando en un bancal acelgas y lechugas. En el otro bancal no plantamos nada por el momento.
Tuvimos una clase sobre el tupinambo:
Planta de Tupinambo
Tubérculo del Tupinambo



El tupinambo es un tubérculo como una patata primitivo originario de Sur América. La planta produce una flores bonitas, crece a una altura considerable y produce muchos tubérculos a sacar los raíces. Según Renato, es más productivo que la patata pero más molesto de preparar debido a su forma irregular.


No solamente llevamos verduras a casa pero también repartieron plantas. Como ya tengo más o menos plantado todo, solamente cogí unas acelgas rojas para reponer algunas blancas que habían muerta y unas lombardas. Si tienen la semana que viene algunos hinojos los llevaré ya que los que planté no germinaron.